El alcalde capitalino Enrique Galindo Ceballos fue arropado por diversos personajes de los gobiernos priistas que durante décadas dominaron la vida política de San Luis Potosí y que sido han denominado la “herencia maldita”, al considerar que esos sexenios estuvieron marcados por la corrupción, inestabilidad, la pobreza, el rezago social y la falta de desarrollo para la entidad.
En un acto político que reunió a exfuncionarios y exdirigentes del PRI, Galindo fue cobijado por un grupo que representa un modelo político del pasado que privilegió intereses particulares por encima del bienestar de la población; el edil expresó su molestia por las críticas a la “herencia maldita”.
La imagen del alcalde Galindo acompañado por esos priistas de mala fama pública y saqueo del erario, como la exalcaldesa Victoria Labastida, el exdiputado Jesús Ramírez Stabros, el notario Miguel Ángel Martínez Navarro, entre otros, fue interpretada como un mensaje negativo y de riesgos para la sociedad potosina porque nadie quiere que regrese a gobernar la “herencia maldita” iniciada por Horacio Sánchez Unzueta, Fernando Silva, Marcelo de los Santos (prianista), Fernando Toranzo y que término con Juan Manuel Carreras.
La presencia de exalcaldes, exlegisladores y exdirigentes estatales del PRI, alrededor del proyecto del edil Galindo confirma que la “herencia maldita” pretende dar muestras de que está viva y busca recuperar espacios de poder rumbo a la sucesión gubernamental, pero ya está agotada y vencida en las urnas de antemano.





